Mi gato no come: causas frecuentes y señales que no debes ignorar

Mi gato no come: causas frecuentes y señales que no debes ignorar

Mi gato no come: causas frecuentes y señales que no debes ignorar

Que un gato deje de comer nunca debe tomarse como algo sin importancia. Aunque a veces puede deberse a un cambio puntual en su rutina, una comida nueva o una situación de estrés, la falta de apetito en gatos puede ser una señal de que algo no va bien.

Los gatos suelen ocultar muy bien el dolor y el malestar. Por eso, cuando un gato cambia su forma de comer, rechaza su alimento habitual o deja de acercarse al comedero, conviene observarlo con atención.

Si tu gato no come, está más apagado de lo normal o rechaza incluso su comida favorita, lo más recomendable es contactar con un veterinario para valorar qué puede estar ocurriendo.

¿Es normal que mi gato coma menos durante un día?

Puede ocurrir que un gato coma menos durante unas horas. Por ejemplo, si hace mucho calor, si se ha cambiado el tipo de pienso, si ha vivido una situación estresante o si ha comido algún premio fuera de su rutina habitual.

Sin embargo, no es lo mismo que tu gato coma un poco menos a que tu gato haya dejado de comer por completo.

La pérdida de apetito en gatos, también conocida como anorexia felina, puede estar relacionada con diferentes causas: desde molestias leves hasta enfermedades que necesitan diagnóstico y tratamiento veterinario.

Señales que deben hacerte prestar atención

Conviene vigilar especialmente si:

  • – Tu gato no come nada durante varias horas.
  • – Se acerca al comedero, huele la comida y se marcha.
  • – Rechaza su comida favorita.
  • – Está más quieto, escondido o apático.
  • – Además de no comer, vomita o tiene diarrea.
  • – Ha perdido peso o parece más débil.

Si tu gato no come durante 24 horas, come muy poco o muestra otros síntomas, no conviene esperar demasiado para consultar con un veterinario.

Causas frecuentes por las que un gato deja de comer

La falta de apetito en gatos puede tener muchas causas. Algunas son fáciles de detectar, como un cambio brusco de comida, pero otras pueden pasar desapercibidas al principio.

Estrés, cambios de rutina o entorno

Los gatos son animales muy sensibles a los cambios. Una mudanza, la llegada de otro animal, obras en casa, visitas, viajes, cambios en los horarios o incluso mover su comedero pueden afectar a su comportamiento.

En estos casos, es posible que el gato coma menos porque se siente inseguro o incómodo en su entorno.

Algunas situaciones que pueden provocar estrés en gatos son:

  • – Cambios de domicilio.
  • – Llegada de un bebé o una nueva mascota.
  • – Ausencia prolongada de sus tutores.
  • – Ruidos fuertes u obras.
  • – Cambios en la ubicación del comedero o arenero.
  • – Estancias fuera de casa o viajes.

Aunque el estrés puede reducir el apetito, no debe usarse como única explicación si el problema se mantiene o aparece junto a otros síntomas.

Dolor o problemas dentales

Una causa muy habitual de que un gato no quiera comer es el dolor en la boca. Problemas dentales, inflamación de encías, heridas, infecciones o piezas dentales en mal estado pueden hacer que el gato tenga hambre, pero evite comer porque masticar le resulta doloroso.

En estos casos, puede que el gato:

  • – Se acerque al comedero, pero no coma.
  • – Mastique solo por un lado.
  • – Rechace el pienso seco.
  • – Babee más de lo habitual.
  • – Tenga mal aliento intenso.
  • – Se toque la boca con la pata.

Los problemas dentales en gatos pueden pasar desapercibidos durante bastante tiempo, por lo que una revisión veterinaria es clave para detectar la causa.

Molestias digestivas

Las molestias digestivas también pueden hacer que tu gato pierda el apetito. Náuseas, bolas de pelo, gastritis, estreñimiento, vómitos o diarrea pueden provocar que el animal coma menos o rechace la comida.

Además de la falta de apetito, puedes notar:

  • – Vómitos frecuentes.
  • – Diarrea o heces diferentes.
  • – Estreñimiento.
  • – Postura encorvada o signos de dolor abdominal.
  • – Menos actividad de lo habitual.
  • – Cambios en el uso del arenero.

Si tu gato no come y vomita, o si la falta de apetito va acompañada de diarrea, decaimiento o dolor, es importante acudir al veterinario.

Enfermedades que pueden afectar al apetito

En otros casos, que un gato deje de comer puede estar relacionado con enfermedades que no siempre se ven a simple vista. Problemas renales, hepáticos, pancreáticos, infecciosos, respiratorios o metabólicos pueden provocar pérdida de apetito.

Por eso, aunque el gato no parezca gravemente enfermo, la falta de apetito no debe ignorarse. Muchas enfermedades felinas comienzan con síntomas sutiles, como comer menos, esconderse más o estar menos activo.

Señales de alarma que no debes ignorar

Además de la falta de apetito, hay síntomas que debes consultar con un veterinario cuanto antes.

Acude al veterinario si tu gato no come y presenta:

  • – Apatía o falta de energía.
  • – Vómitos repetidos.
  • – Diarrea.
  • – Pérdida de peso.
  • – Babeo.
  • – Mal aliento intenso.
  • – Dificultad para respirar.
  • – Dolor al tocarlo.
  • – Fiebre.
  • – Deshidratación.
  • – Cambios en el uso del arenero.
  • – Encías pálidas o amarillentas.
  • – Aislamiento o tendencia a esconderse.

También debes prestar atención si tu gato bebe mucho más o mucho menos de lo habitual. Los cambios en el consumo de agua, unidos a la pérdida de apetito, pueden indicar que existe un problema de salud que necesita valoración.

Por qué no debes esperar demasiado

En gatos, pasar demasiado tiempo sin comer puede ser peligroso. Su organismo tiene un metabolismo particular y la falta de alimento mantenida puede desencadenar complicaciones importantes.

Una de las más conocidas es la lipidosis hepática felina, también llamada enfermedad del hígado graso. Puede aparecer cuando un gato pasa varios días comiendo muy poco o nada, especialmente si tiene sobrepeso.

Cuando el cuerpo empieza a movilizar grasa para obtener energía, el hígado puede verse sobrecargado. Esta situación requiere atención veterinaria y, en muchos casos, soporte nutricional adecuado.

Por eso, si tu gato no come desde hace 24 horas, está decaído o presenta otros síntomas, no conviene esperar a que “se le pase solo”.

Qué puedes revisar en casa antes de acudir a consulta

Antes de la visita veterinaria, puedes observar algunos detalles que ayudarán a orientar el caso. No se trata de sustituir el diagnóstico, sino de recopilar información útil.

Revisa estos aspectos:

  • – Si ha habido un cambio reciente de pienso o comida húmeda.
  • – Si la comida está en buen estado.
  • – Si el comedero está limpio.
  • – Si tiene agua fresca disponible.
  • – Si ha habido cambios en casa.
  • – Si usa el arenero con normalidad.
  • – Si vomita o tiene diarrea.
  • – Si está más escondido o apático.
  • – Si muestra dolor al moverse o al tocarlo.

También puedes ofrecerle comida húmeda ligeramente templada, ya que el olor puede resultarle más atractivo. Aun así, evita forzarlo a comer, darle medicación humana o probar remedios caseros sin indicación veterinaria.

En gatos, actuar sin diagnóstico puede retrasar el tratamiento adecuado.

Cuándo acudir al veterinario

Debes acudir al veterinario si tu gato no come, si apenas prueba alimento o si rechaza su comida favorita sin una causa clara.

También es importante pedir cita si la falta de apetito aparece junto a otros signos como:

  • – Vómitos.
  • – Diarrea.
  • – Apatía.
  • – Pérdida de peso.
  • – Babeo.
  • – Dolor.
  • – Dificultad para respirar.
  • – Cambios en el comportamiento.
  • – Cambios en el arenero.

En Veterinaria Guadarrama podemos valorar el estado general de tu gato, explorar posibles causas y recomendar las pruebas necesarias según cada caso. Detectar el problema a tiempo puede marcar una gran diferencia en su recuperación.

Conclusión

Si tu gato no come, no lo dejes pasar. Puede tratarse de algo puntual, pero también puede ser la primera señal de un problema de salud que necesita atención.

Observar sus hábitos, detectar cambios y consultar a tiempo es la mejor forma de proteger su bienestar. Ante la duda, una revisión veterinaria puede ayudarte a saber qué le ocurre y cómo actuar de forma segura. Solicita más información sin compromiso.

¿Tu mascota ya es mayor? Cuidados clave para ayudarla a vivir mejor

¿Tu mascota ya es mayor? Cuidados clave para ayudarla a vivir mejor

Cuando una mascota envejece, sus necesidades cambian. Es habitual notar que ya no tiene la misma energía, que duerme más, que le cuesta moverse o que necesita una rutina más tranquila. Sin embargo, muchas familias no saben identificar cuándo su perro senior o su gato mayor ha entrado realmente en esta etapa ni qué cuidados necesita para mantener una buena calidad de vida.

Detectar a tiempo los signos de envejecimiento y acudir a un veterinario ante cualquier cambio puede marcar una gran diferencia en su bienestar diario. En este artículo te contamos cuáles son los cuidados para mascotas mayores más importantes, qué señales debes vigilar y cómo ayudar a tu compañero a disfrutar de esta etapa con más confort, seguridad y salud.

¿Cuándo se considera que una mascota es senior?

No todas las mascotas envejecen al mismo ritmo. La entrada en la etapa senior depende de la especie, la raza, el tamaño y el estado de salud de cada animal.

De forma general:

Los perros pequeños suelen considerarse senior a partir de los 8 o 10 años.
Los perros grandes pueden entrar en la vejez desde los 6 o 7 años.
Los gatos senior suelen considerarse mayores a partir de los 10 u 11 años.

Saber cuándo comienza esta etapa es esencial para adaptar los cuidados veterinarios, prevenir enfermedades frecuentes y mejorar la calidad de vida de tu mascota.

Síntomas de envejecimiento en perros y gatos

El envejecimiento suele aparecer de forma progresiva. Por eso, muchos cambios físicos y de comportamiento pasan desapercibidos al principio. Reconocer estos signos es clave para actuar a tiempo y ofrecer a tu mascota la atención que necesita.

Cambios físicos más frecuentes en una mascota mayor

Algunos de los signos más comunes en perros mayores y gatos mayores son:

Menos energía durante el día
Más horas de sueño o descanso
Rigidez al levantarse
Dificultad para subir escaleras, correr o saltar
Pérdida de masa muscular
Aumento o pérdida de peso
Canas en el hocico o cambios en el pelaje

Cambios de comportamiento en mascotas senior

Además de los cambios físicos, también pueden aparecer alteraciones en su conducta:

Más apatía o menos interés por jugar
Irritabilidad o cambios de carácter
Desorientación
Alteraciones del sueño
Menor interacción con personas u otros animales
Necesidad de más tranquilidad en su rutina diaria

Estos síntomas no deben interpretarse solo como algo “normal por la edad”. En muchos casos, pueden estar relacionados con el dolor, la artrosis en los perros y gatos, deterioro cognitivo o enfermedades que necesitan atención veterinaria.

Importancia de las revisiones veterinarias en mascotas mayores

Uno de los pilares del cuidado de las mascotas senior es la prevención. A medida que envejecen, aumenta el riesgo de desarrollar problemas renales, articulares, cardíacos, hormonales o metabólicos.

Muchas de estas patologías avanzan de forma silenciosa. Por eso, acudir a revisiones periódicas en una clínica veterinaria es fundamental para detectar cualquier alteración antes de que empeore.

¿Cada cuánto llevar a una mascota mayor al veterinario?

En términos generales, se recomienda realizar una revisión veterinaria cada 6 meses. En función del caso, también pueden ser necesarias otras pruebas de control.

En una revisión de una mascota geriátrica se suele valorar:

-Exploración física completa
-Control del peso
-Revisión dental
-Analítica de sangre y orina
-Valoración cardíaca
-Chequeo articular y de movilidad

Este seguimiento ayuda a prevenir complicaciones y mejora el pronóstico en muchas enfermedades frecuentes en la vejez.

Alimentación para mascotas mayores: cómo adaptar su dieta

La alimentación en perros senior y gatos senior debe ajustarse a sus nuevas necesidades. Con la edad, el metabolismo cambia, la actividad física suele disminuir y es más frecuente que aparezcan problemas digestivos o enfermedades que requieran una dieta concreta.

Una buena alimentación para mascotas mayores puede ayudar a mantener un peso saludable, proteger la musculatura y favorecer el funcionamiento de órganos clave.

Qué debe aportar una dieta senior

Una dieta adaptada a esta etapa debe ayudar a:

– Controlar el peso
-Favorecer la digestión
-Mantener la masa muscular
-Proteger las articulaciones
-Apoyar la salud renal y cardíaca, cuando sea necesario

No todas las mascotas senior necesitan el mismo alimento. Por eso, es importante consultar con un veterinario para elegir el tipo de dieta más adecuado según su edad, tamaño, especie y estado de salud.

Ejercicio en perros y gatos mayores: movimiento adaptado, no ausencia de actividad

El ejercicio sigue siendo importante en la vejez. Mantener a una mascota activa ayuda a conservar la musculatura, controlar el peso, estimular la mente y mejorar su estado anímico.

Eso sí, la actividad debe adaptarse a sus capacidades reales para evitar sobrecargas o dolor.

Cómo mantener activa a una mascota senior

Estas pautas suelen ser muy útiles:

-Realizar paseos más cortos, pero constantes
-Evitar ejercicios intensos o bruscos
-Respetar sus tiempos de descanso
-Ofrecer juegos suaves
-Estimular su mente con rutinas sencillas y enriquecimiento ambiental
-Observar si aparece fatiga, rigidez o dolor después de la actividad

Un ejercicio adaptado en mascotas mayores puede mejorar muchísimo su bienestar general.

Artrosis y dolor articular en mascotas mayores

La artrosis en perros y gatos mayores es uno de los problemas más frecuentes. Aunque muchas veces no se detecta de inmediato, puede afectar de forma importante a su movilidad y a su calidad de vida.

El dolor no siempre se expresa con quejidos o cojera evidente. En ocasiones, la mascota simplemente evita ciertos movimientos, duerme más o está menos participativa.

Señales que pueden indicar dolor articular

Conviene consultar con un veterinario si observas:

-Rigidez al caminar
-Dificultad para levantarse
-Menos ganas de pasear o jugar
-Problemas para subir escaleras o saltar
-Rechazo al contacto en algunas zonas
-Cambios de humor o irritabilidad

El diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado pueden aliviar el dolor y mejorar de forma notable el día a día de la mascota.

Cuidado dental en perros y gatos senior

La salud dental en mascotas mayores influye directamente en su bienestar general. El sarro, la inflamación de encías o las infecciones bucales pueden causar dolor, dificultad para comer e incluso afectar a otros órganos.

Por eso, el cuidado bucodental en perros y gatos no debe descuidarse en esta etapa.

Problemas dentales frecuentes en mascotas mayores

Entre los más habituales se encuentran:

-Acumulación de sarro
-Gingivitis
-Halitosis persistente
-Dolor al masticar
-Pérdida de piezas dentales
-Infecciones en la boca

Las revisiones veterinarias permiten detectar estos problemas y actuar antes de que comprometan más su salud.

Enfermedades frecuentes en mascotas senior

Con el paso de los años, es más probable que aparezcan determinadas patologías. Detectarlas pronto es clave para tratarlas correctamente y frenar su evolución.

Patologías comunes en perros y gatos mayores

Algunas de las enfermedades más frecuentes en esta etapa son:

-Artrosis
-Enfermedad renal, muy habitual en gatos mayores
-Problemas cardíacos
-Diabetes
-Deterioro cognitivo
-Trastornos hormonales
-Pérdida de visión o audición

Ante cualquier cambio mantenido en el tiempo, lo más recomendable es acudir a un centro veterinario para una valoración completa.

Cómo adaptar el hogar para una mascota mayor

Además de la atención veterinaria, el entorno también influye mucho en el bienestar de las mascotas geriátricas. Hacer pequeños ajustes en casa puede facilitar su movilidad, reducir el esfuerzo y aumentar su comodidad.

Cambios sencillos que pueden ayudar mucho

Estas adaptaciones suelen mejorar mucho su día a día:

-Colocar su cama en una zona cálida y accesible
-Evitar suelos resbaladizos
-Facilitar el acceso a sus lugares habituales
-Poner comida y agua en zonas cómodas
-Usar camas más mullidas o con soporte ortopédico
-Reducir obstáculos en su recorrido diario

Un hogar adaptado puede hacer que una mascota mayor se sienta mucho más segura y tranquila.

Cuidar de una mascota mayor es ayudarla a vivir mejor

La vejez no tiene por qué vivirse con malestar. Con una buena prevención, una alimentación adecuada, revisiones veterinarias periódicas, ejercicio adaptado y un entorno cómodo, muchas mascotas pueden seguir disfrutando de una vida plena y feliz durante años.

Entender las necesidades de una mascota senior es la mejor forma de acompañarla en esta etapa con responsabilidad, cariño y atención de calidad.

En conclusión, en Veterinaria Guadarrama te ayudamos a cuidar la salud de tu mascota mayor con revisiones, seguimiento personalizado y atención veterinaria adaptada a cada etapa de su vida.

-Si has notado cambios en su movilidad
-Si duerme más de lo habitual
-Si ha perdido apetito o energía
-O si simplemente quieres hacer una revisión preventiva

Pide tu cita en nuestra clínica veterinaria y ayuda a tu perro o gato senior a envejecer con el cuidado y el bienestar que se merece.

 

Cómo crear un espacio cómodo y seguro para tu nueva mascota

Cómo crear un espacio cómodo y seguro para tu nueva mascota

Traer una mascota a casa es uno de esos momentos que se recuerdan siempre. Da igual si llevas años soñándolo o si ha sido una decisión más reciente: el primer día llega con emoción… y también con nervios. Y es normal.

Tu mascota no solo está entrando en un lugar nuevo. Está entrando en un mundo completamente distinto: los olores, los sonidos, las personas, las rutinas, las superficies, las puertas o los ruidos… Todo cambia de golpe.

Por eso, preparar el hogar antes de su llegada no es un detalle sin importancia. Es la diferencia entre una adaptación tranquila o unos primeros días llenos de estrés, miedos, accidentes y conductas que luego cuesta corregir.

Vamos a ver, paso a paso, cómo crear un espacio cómodo y seguro para que tu nueva mascota se sienta en casa cuanto antes.

Los primeros días importan más de lo que crees

Cuando un perro o un gato llega a un entorno nuevo, su cerebro está en “modo supervivencia”. Da lo mismo de dónde venga, su primera reacción suele ser de alerta.

Algunos animales se muestran cariñosos desde el minuto uno, pero otros pueden esconderse, llorar, no comer o estar inquietos. Ninguna de estas reacciones es “mala”: es adaptación.

Tu objetivo en estos primeros días debe ser reducir estímulos y darle seguridad.

Y eso empieza por el espacio.

Elige su “zona segura” antes de que llegue

Antes de abrir el transportín o la puerta, es ideal que ya tengas un sitio preparado para él/ella. Ese lugar debería ser:

  • – Tranquilo, sin mucho paso de gente
  • – Lejos de ruidos fuertes (televisión alta, lavadora, portazos)
  • – Sin corrientes de aire ni exceso de calor
  • – Con buena luz, pero sin sol directo todo el día

¿Por qué es tan importante?

Porque los animales se adaptan emocionalmente a través del entorno. Tener un “refugio” les ayuda a entender que no todo es caos y que hay un lugar donde pueden descansar sin que nadie los moleste.

Consejo clave:
Si tienes niños en casa, explícales desde el principio que esa zona es “su habitación” y que no se entra sin permiso.

Kit básico para empezar bien (sin complicarte)

No hace falta comprar media tienda de mascotas. Lo básico es suficiente si has hecho una buena elección.

Para perros

  • – Cama o manta cómoda (lavable)
  • – Comedero y bebedero
  • – Collar/arnés y correa
  • – Empapadores (si es cachorro o mayor)
  • – Juguetes seguros (mordedor + uno blandito)
  • – Transportín (muy útil también para el veterinario)

Para gatos

  • – Cama o manta
  • – Comedero y bebedero (idealmente separados)
  • – Arenero amplio
  • – Arena de buena calidad
  • – Rascador
  • – Transportín
  • – Algún juguete tipo caña o pelota

Tip muy importante:
Evita los juguetes con piezas pequeñas, ojos pegados o cuerdas finas que puedan tragarse.

Seguridad en casa: los peligros invisibles

Aquí viene la parte que mucha gente subestima. Una casa normal, para una mascota, puede ser un parque de atracciones… y de accidentes.

Antes de que llegue, haz una revisión rápida con mentalidad de “animal curioso”.

Cables y enchufes

Los cachorros (y algunos gatos) pueden morder cables por juego o ansiedad.

  • – Recoge los cables sueltos
  • – Usa las canaletas o protectores
  • – Evita cargadores al alcance

Productos de limpieza y medicamentos

Los animales son expertos en encontrar lo que no deben.

  • – Guarda la lejía, detergentes y pastillas en armarios altos
  • – No dejes pastilleros encima de mesas
  • – Ojo con geles, cremas y colirios

Plantas tóxicas y alimentos peligrosos

Algunas plantas comunes pueden ser peligrosas, especialmente para gatos.

Y con la comida pasa igual. Algunos alimentos tóxicos habituales son:

  • – Chocolate
  • – Uvas y pasas
  • – Cebolla y ajo
  • – Aguacate
  • – Alcohol
  • – Xilitol (presente en chicles y dulces)

Ventanas, balcones y escaleras

Esto es bastante importante si tienes un gato.

  • – Instala redes o protecciones en ventanas
  • – No confíes en “solo la abro un poquito”
  • – Vigila escaleras si es cachorro o muy pequeño

Rutina desde el principio (sin agobiar)

Si quieres que se adapte más rápido, la rutina es tu mejor aliada.

No porque “tenga que obedecer”, sino porque la rutina reduce la incertidumbre.

Horarios recomendables:

  • – Comida a horas similares
  • – Paseos (en perros) con una estructura mínima
  • – Tiempo de juego
  • – Descanso

Ojo: los primeros días no son para visitas, fiestas ni presentar a todo el vecindario.
Mejor poco a poco.

Descanso y calma: cómo ayudarle a relajarse

El descanso es el gran olvidado. Y sin descanso no hay adaptación.

Si tu mascota duerme mal, es más probable que:

  • – Muerda las cosas
  • – Llore por la noche
  • – Esté hiperactiva
  • – Haga pipí fuera
  • – Se muestre nerviosa o reactiva

Para favorecer el descanso:

  • – Mantén su zona tranquila
  • – No le despiertes para “jugar”
  • – Evita estímulos por la noche
  • – Si es cachorro, puede ayudar dejar una manta con olor familiar

Si llora la primera noche, es normal. Lo importante es no reforzar el llanto con atención constante, pero sí darle seguridad y calma.

Higiene y bienestar: prepara la casa para evitar problemas

En perros: (micción y defecación)

Si es cachorro, es muy normal que tenga accidentes. No lo hace por fastidiar.

  • – Define una zona concreta con empapadores
  • – Premia cuando lo haga bien
  • – No castigues si se equivoca (solo genera miedo)

En gatos: arenero bien colocado

El arenero debe estar:

  • – Lejos de la comida
  • – En un sitio tranquilo
  • – Accesible siempre

Regla básica: si el arenero está en un lugar incómodo o ruidoso, el gato puede dejar de usarlo.

Enriquecimiento: un hogar que también estimula

Una casa segura no es solo “que no se haga daño”. También debe ser un entorno donde pueda expresarse como animal.

Ideas fáciles:

  • – Juegos de olfato (perros)
  • – Rascadores y zonas altas (gatos)
  • – Rotar juguetes cada 2-3 días
  • – Premios naturales o snacks veterinarios

Un animal que se entretiene bien es un animal más equilibrado.

La primera visita al veterinario: el paso clave

Aunque lo veas “perfecto”, la primera revisión es esencial.

En nuestras clínica solemos recomendar una primera visita para:

  • – Revisar el estado general
  • – Valorar el peso y la alimentación
  • – Planificar las vacunas
  • – Desparasitación interna y externa
  • – Microchip y documentación
  • – Resolver dudas de comportamiento o adaptación

Además, si tu mascota viene de una protectora o de un entorno desconocido, es aún más importante hacer un control completo.

Un hogar preparado = una adaptación más feliz

Crear un espacio cómodo y seguro no se trata de hacerlo perfecto. Se trata de hacerlo con inteligencia: con calma, con sentido común y pensando en lo que tu mascota necesita.

Con una zona segura, una rutina sencilla y una casa libre de riesgos, la adaptación será mucho más fácil para todos.

Si acabas de adoptar o estás a punto de recibir a tu nueva mascota, en Veterinaria Guadarrama podemos ayudarte con una primera revisión completa y con pautas personalizadas para que empiece esta nueva etapa con salud, tranquilidad y bienestar.

¿Obesidad en mascotas?: Cómo calcular la ración y señales de sobrepeso

¿Obesidad en mascotas?: Cómo calcular la ración y señales de sobrepeso

La obesidad no es solo un problema que afecta a las personas. Cada vez más perros y gatos presentan sobrepeso, y esto puede provocar complicaciones importantes en su salud, desde problemas articulares hasta enfermedades cardiovasculares o diabetes.

A veces, sin darnos cuenta —o llevándonos por ese cariño que nos hace darles “un premio más”— acabamos dándoles más comida de la que realmente necesitan. ¡Y sí, todos lo hemos hecho! Pero ese exceso puede pasar factura. En este post te contamos cómo saber si tu mascota tiene unos kilitos de más y, sobre todo, cómo calcular bien su ración diaria para que esté sana, activa y feliz.

¿Cómo saber si mi mascota tiene sobrepeso u obesidad?

No siempre es fácil ver si un perro o gato se está pasando de peso, sobre todo si tiene mucho pelo o si está en esa etapa “redondita” que a veces parece hasta tierna. Pero es importante mirar más allá de lo estético.

Señales que puedes observar en casa:

  • – No le ves la cintura ni se le marcan las costillas al tacto.
  • – Le cuesta moverse, se cansa rápido o jadea más de lo normal.
  • – Está más inactivo o parece menos animado que antes.

Evaluación veterinaria:

En la clínica, usamos una escala llamada Índice de Condición Corporal (BCS) que nos permite valorar objetivamente si tu mascota tiene un peso saludable, sobrepeso o ya está en estado de obesidad. Este índice se basa en la forma del cuerpo, la palpación de costillas y la acumulación de grasa en zonas clave.

Causas comunes de obesidad en perros y gatos

Detrás del sobrepeso suele haber una combinación de factores, y casi todos tienen solución si se detectan a tiempo:

  • – Comida en exceso: Dar más cantidad de la que necesita o rellenar el cuenco constantemente.
  • – Premios y sobras de comida humana: Un trocito de pan aquí, un queso allá… suman más calorías de las que pensamos.
  • – Falta de ejercicio: Algunos animales salen poco o no tienen oportunidad de moverse libremente.
  • – Edad o esterilización: El metabolismo se ralentiza con los años o después de la esterilización, y hay que ajustar la ración.
  • – Genética: Algunas razas, como el labrador o el gato europeo, tienen más tendencia a engordar.

Cómo calcular la ración adecuada

Cada mascota es un mundo, y por eso no hay una “ración estándar” que sirva para todos. Lo ideal es tener en cuenta su peso actual, su peso ideal, su nivel de actividad y su edad.

¿Qué tener en cuenta?

  • – Peso actual y objetivo: La ración debe ajustarse si necesita adelgazar o mantener su peso.
  • – Actividad diaria: No come lo mismo un perro que hace senderismo que uno que vive en piso sin paseos largos.
  • – Edad y estado fisiológico: Cachorros, adultos, mayores o animales con alguna enfermedad tienen necesidades diferentes.

¿Cómo interpretar la etiqueta del pienso?

Muchas veces pone la cantidad diaria recomendada según el peso, pero esa cifra es orientativa y puede necesitar ajustes. Si tienes dudas, lo mejor es consultar con tu veterinario para que te ayude a personalizar la ración.

Alimentación casera

Si optas por comida natural o casera, es aún más importante que un veterinario o nutricionista te asesore. No es tan sencillo como poner arroz, pollo y ya. Puede haber déficits nutricionales si no está bien equilibrado.

¿Y los premios?

Deben representar como mucho un 10% del total calórico diario. Y recuerda: un premio no siempre tiene que ser comida. También puede ser un rato de juego, una caricia o un paseo especial.

¿Qué hacer si tu mascota ya tiene sobrepeso?

Lo primero es no sentir culpa, sino actuar. Con cariño, constancia y un acompañamiento profesional, es completamente posible ayudar a tu peludo a recuperar su peso ideal.

  • – Consulta veterinaria: Es el punto de partida. Se evaluará su estado, se calculará su peso objetivo y se diseñará un plan de alimentación y ejercicio adaptado.
  • – Cambio de pienso o dieta: Existen alimentos formulados específicamente para control de peso, con menos calorías pero igual de nutritivos.
  • – Ejercicio progresivo: No hace falta salir a correr maratones. Aumentar la actividad poco a poco, con paseos más largos o juegos, es suficiente para empezar.
  • – Seguimiento periódico: Pesar a tu mascota cada 2-3 semanas, ajustar raciones y evaluar resultados juntos es la mejor forma de no rendirse.

En definitiva, mantener a tu mascota en su peso ideal no es solo una cuestión de estética, sino de salud y calidad de vida. Un perro o gato con sobrepeso tiene mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas, se cansa más, disfruta menos del juego y vive con más limitaciones.

Con una alimentación adecuada, algo más de movimiento y el apoyo de tu veterinario, puedes evitar o revertir el sobrepeso con éxito. Tu mascota se sentirá mejor, vivirá más y tú disfrutarás de verla feliz y activa cada día.

¿Tienes dudas sobre si tu mascota tiene sobrepeso? ¿Quieres saber cuánto debe comer o si necesita cambiar de dieta?

En Veterinaria Guadarrama te ayudamos con:

  • – Evaluación nutricional completa
  • – Cálculo personalizado de la ración diaria
  • – Planes de control de peso y alimentación específica
  • – Seguimiento profesional para ver resultados reales

Pide tu cita y empieza a cuidar el peso de tu mascota hoy. ¡Su salud lo agradecerá!

 

Hidratación y alimentación en verano: claves para cuidar a tu mascota

Hidratación y alimentación en verano: claves para cuidar a tu mascota

El verano es sinónimo de días más largos, actividades al aire libre y altas temperaturas que también afectan directamente a nuestras mascotas. Los perros y gatos, al igual que nosotros, sienten el calor, pero no tienen la misma capacidad para regular su temperatura. Por eso, en esta época del año, es fundamental prestar especial atención a su alimentación e hidratación para evitar riesgos como la deshidratación o el golpe de calor.

Ajustar sus rutinas de alimentación y ofrecerles agua fresca y limpia constantemente puede marcar la diferencia entre un verano saludable o lleno de complicaciones. En este post, te damos las claves prácticas para cuidar de su bienestar desde el cuenco hasta el bebedero.

¿Por qué es tan importante la hidratación de las mascotas en verano?

La hidratación es la base del bienestar animal, sobre todo en los meses de calor intenso. Una mascota que bebe suficiente agua mantiene sus órganos funcionando correctamente, evita los golpes de calor y mejora su digestión.

¿Cuánta agua necesita al día?

Un perro o gato debe consumir entre 50 y 70 ml de agua por kilo de peso corporal al día, aunque esta cantidad puede aumentar con el ejercicio o el calor. Aunque lo mejor es comprobar si existen señales de deshidratación que sean evidentes, como:

  • – Las encías secas o pegajosas
  • – Letargo o debilidad
  • – Los ojos hundidos
  • – Pérdida de elasticidad en la piel

Si detectas alguno de estos signos, te recomendamos consultar inmediatamente con tu veterinario.

Consejos prácticos para mantener a tu mascota bien hidratada este verano

Con el calor del verano, nuestras mascotas pierden más agua a través del jadeo, el sudor por las almohadillas y la disminución del apetito. A diferencia de nosotros, no siempre beben suficiente por iniciativa propia, por lo que es fundamental ayudarles a mantenerse hidratados durante todo el día. Una buena hidratación no solo previene golpes de calor, sino que también protege órganos vitales y mejora su bienestar general.

Aquí te dejamos consejos prácticos y efectivos para asegurar que tu perro o gato se mantenga bien hidratado, tanto en casa como durante los paseos:

  • Pon a la vista agua limpia y fresca en todo momento. Cambia el agua al menos dos veces al día, y asegúrate de que el recipiente esté limpio. El agua estancada puede calentar o contaminarse fácilmente en verano.
  • Coloca varios bebederos por la casa. Especialmente útil para gatos, que tienden a beber menos. Ubicar varios puntos de hidratación aumenta las probabilidades de que beban con frecuencia.
  • Añade cubitos de hielo al bebedero. Refrescan el agua y animan a tu mascota a beber más. También puedes congelar caldo casero sin sal para hacer “hielos sabrosos”.
  • Usa una fuente de agua automática. Muy recomendada para gatos, ya que prefieren el agua en movimiento. Estimula el consumo de forma natural.
  • Humedece ligeramente su alimento seco. Añadir un poco de agua o caldo bajo en sodio al pienso puede aumentar su ingesta de líquidos, sobre todo si se resisten a beber.
  • Ofrece frutas seguras y ricas en agua. En pequeñas cantidades, la sandía (sin semillas), el melón o el pepino pueden ser refrescantes y nutritivos para perros. Consulta con tu veterinario antes de introducir nuevos alimentos.
  • Lleva siempre agua en los paseos. Usa un bebedero portátil o botella especial para mascotas, especialmente si hacéis caminatas o salidas al parque.

Qué tipo de alimentación es recomendable en días calurosos

En los meses de verano, es habitual que los perros y gatos tengan menos apetito, igual que nos pasa a nosotros. El cuerpo consume menos energía al no necesitar conservar tanto calor, y el metabolismo se adapta.

¿Es normal que coma menos?

Sí, siempre que no haya una pérdida de apetito total o signos de malestar. Si el cambio es brusco o prolongado, consulta con tu veterinario.

¿Hay que cambiar la dieta en verano?

Puede ser recomendable ofrecer piensos más digestivos o alimentos con mayor contenido de humedad, como dietas húmedas o caseras bien formuladas.

Ideas para complementar su alimentación

  • – Zanahoria o manzana en trozos, refrigeradas (sin pepitas ni semillas).
  • – Cubitos de hielo con caldo de pollo sin sal.
  • – Piensos fríos (guardados unos minutos en nevera antes de servir).

Evita los cambios bruscos de dieta, ya que pueden causar diarreas o vómitos.

Cuidados de hidratación y alimentación según el tipo de mascota

No todas las mascotas enfrentan el calor del verano de la misma manera. La raza, la edad, el tipo de pelaje e incluso el nivel de actividad influyen mucho en cómo toleran las altas temperaturas. Mientras algunos perros necesitan descansos frecuentes y mucha hidratación, otros animales como los gatos requieren estrategias más sutiles para mantenerse frescos.

Por eso, es importante adaptar los cuidados de alimentación e hidratación a las necesidades específicas de cada especie y etapa de vida. A continuación, te contamos qué tener en cuenta para proteger correctamente a tu perro, gato o mascota senior en los meses más calurosos del año.

Perros de razas braquicéfalas

Los bulldogs, carlinos o bóxers tienen mayor dificultad para respirar con calor. Necesitan hidratación constante, paseos cortos y comida ligera.

Gatos

Los gatos beben menos por naturaleza. Incentiva su hidratación con fuentes automáticas, comida húmeda o hielo con aromas suaves.

Mascotas mayores o con patologías

Los animales con insuficiencia renal, obesidad o problemas digestivos requieren dietas personalizadas y control más estricto en verano.

Lo que no debes hacer en verano

Durante el verano, hay ciertos errores comunes que pueden poner en riesgo la salud de tu mascota. Evitarlos es clave para garantizar su bienestar en los días más calurosos.

  • No dejes comida húmeda o restos al sol: se descomponen y pueden intoxicar.
  • No uses bebedero metálico al sol: puede calentarse peligrosamente.
  • No lo expongas al sol después de comer: el calor puede afectar la digestión y aumentar el riesgo de golpe de calor.

En conclusión, el calor del verano no tiene por qué afectar a la salud de tu perro o gato. Con algunos ajustes en la alimentación y una buena hidratación, tu mascota podrá disfrutar del verano con energía y seguridad. ¿Tienes dudas sobre cómo alimentar o hidratar a tu mascota en verano? En Veterinaria Guadarrama te ayudamos a adaptar sus cuidados a cada estación del año.

¿Por qué los planes de salud son una buena inversión para tu mascota?

¿Por qué los planes de salud son una buena inversión para tu mascota?

¿Estás pensando en el futuro de tu mascota? Un plan de salud es mucho más que un simple gasto; es una inversión en la calidad de vida de tu fiel amigo. Al igual que nosotros cuidamos de nuestra salud y contratamos un seguro médico, nuestras mascotas también se merecen lo mejor.  Los planes de salud se presentan como una solución práctica y accesible para garantizar su bienestar.

La importancia y tranquilidad de invertir en la salud de tu mascota

Cuidar de nuestras mascotas significa asegurarnos de que tengan la mejor calidad de vida posible. Los planes de salud no solo facilitan el acceso a diferentes servicios veterinarios, sino que también son una inversión en prevención, bienestar y tranquilidad para sus dueños. A continuación, te mostramos cuáles son sus beneficios y cómo elegir lo mejor para ellas.

¿Qué son los planes de salud para mascotas?

Los planes de salud para mascotas son programas diseñados para cubrir una amplia variedad de servicios veterinarios esenciales, como consultas, chequeos regulares, vacunaciones y desparasitación. A diferencia de los seguros veterinarios, que suelen cubrir emergencias o tratamientos costosos, estos programas se centran en el cuidado preventivo y rutinario.

Su objetivo principal es garantizar que las mascotas reciban una atención constante que prevenga problemas de salud antes de que se conviertan en emergencias graves. Además, estos planes suelen incluir beneficios adicionales, como descuentos en tratamientos o productos específicos. Están especialmente diseñados para prevenir las enfermedades o sus consecuencias, porque el animal es sometido a un control periódico.

Beneficios clave de los planes de salud para mascotas

Invertir en la salud de tu mascota es hacerlo en tu felicidad. Los planes de salud ofrecen una serie de beneficios que harán que tu peludito o gatito vivan una vida más larga y saludable. Estas consultas regulares te ofrecen la tranquilidad de saber que recibirán la atención veterinaria que necesitan. Veamos algunas de las ventajas de contratar estos planes:

Prevención y detección temprana

Uno de los mayores beneficios de los planes de salud es su finalidad preventiva. Las revisiones periódicas permiten a los veterinarios detectar posibles problemas de salud en las etapas iniciales, lo que facilita su tratamiento y mejora el pronóstico. Además, incluyen vacunas y desparasitaciones, esenciales para proteger a tu mascota contra enfermedades que, aunque son habituales, pueden ser bastante graves.

Tranquilidad y seguridad para los dueños

Con un plan de salud, puedes anticiparte a los cuidados que tu mascota necesitará, además de evitar la incertidumbre de los costes veterinarios. Saber que tu compañero está protegido y que cuentas con un equipo de profesionales a tu disposición te ofrece mucha tranquilidad. En caso de imprevistos, muchas clínicas también te ofrecen servicios de asesoramiento para ayudarte a tomar decisiones rápidas y efectivas.

Beneficios económicos

Aunque los planes de salud requieren un pago mensual o anual, a largo plazo representan un ahorro significativo. Los costes de las consultas regulares, vacunas y otros servicios esenciales suelen estar incluidos en el precio para evitar gastos inesperados. Además, muchos de estos tipos de planes ofrecen descuentos en productos como alimentos, medicamentos y tratamientos adicionales.

Mejora la calidad de vida

El cuidado de tu mascota no tiene precio, por lo que invertir en chequeos regulares y cuidados preventivos la ayudará a estar sana y feliz por más tiempo. Esto no solo significa que tendrá una vida mejor, sino que también podrás disfrutar de su compañía durante muchos año. Por lo tanto, un plan de salud, al final es una gran inversión para ambos.

La salud de tu mascota empieza con la prevención

Los planes de salud se basan en la idea de que prevenir es mejor que curar. Gracias a los chequeos regulares, podrás detectar cualquier anomalía en tu mascota y actuar a tiempo.

Como se incluyen chequeos regulares, podrás monitorear su estado general y detectar problemas de forma temprana. Por ejemplo, algunas enfermedades renales o cardíacas suelen presentarse sin síntomas evidentes, pero pueden identificarse en un examen veterinario rutinario.

Las vacunas, que se suelen incluir en la mayoría de los planes, protegen contra enfermedades infecciosas graves como el moquillo o la rabia. Asimismo, las desparasitaciones regulares, tanto internas como externas, son fundamentales para evitar infestaciones que pueden comprometer la salud de tu fiel amigo.

¿Qué cubre un plan de salud típico?

Estos servicios varían dependiendo de la clínica y el plan elegido, incluso algunos planes permiten personalizar los servicios, según las necesidades específicas de tu mascota. Aunque la mayoría suele incluir:

  1. Consultas veterinarias regulares para el seguimiento de salud de tu mascota con chequeos generales.
  2. Vacunaciones tanto básicas como las de refuerzo.
  3. Desparasitaciones internas y externas.
  4. Chequeos preventivos  como análisis de sangre, orina o revisiones dentales.
  5. Descuentos en procedimientos quirúrgicos, medicamentos y productos específicos.

¿Cómo elegir el mejor plan para tu mascota?

Para elegir el plan adecuado, tendrás que tener en cuenta algunos factores como la especie, edad, tamaño y estado de salud de tu mascota. Si se trata de cachorros y gatitos, es conveniente que este programa incluya vacunas y controles frecuentes. Mientras que los animales mayores pueden beneficiarse de planes con revisiones específicas para detectar enfermedades asociadas con la edad.

También es fundamental analizar en profundidad las coberturas ofrecidas por este plan para asegurarse que incluyan los servicios específicos que mejor se adapten a las necesidades de tu mascota. Por ejemplo, si cubren consultas regulares, vacunaciones, emergencias, cirugías, tratamientos para enfermedades crónicas o condiciones preexistentes.

En conclusión, un plan de salud para mascotas no es un gasto; es una inversión en su bienestar y en tu tranquilidad. Si tienes dudas o necesitas ampliar esta información, ponte en contacto con nosotros en Clínica Veterinaria Guadarrama. Nuestro equipo te ayudará a elegir la opción más adecuada y te acompañará en el camino hacia una vida más saludable para tu mejor amigo.

¿Los reptiles son buenos animales de compañía?

¿Los reptiles son buenos animales de compañía?

Si los reptiles son buenos animales de compañía depende de varios factores, como tu estilo de vida, experiencia como dueño de mascotas y las características del reptil en particular que te interese.

A continuación, te presentamos algunos aspectos a considerar para ayudarte a tomar una decisión informada:

Ventajas de tener un reptil como mascota

  • Bajo mantenimiento: En general, los reptiles requieren menos cuidados que los perros o gatos. No necesitan paseos diarios, no ladran ni maúllan, y su pelaje no requiere cepillado.
  • Limpieza: Son animales muy limpios. La mayoría de los reptiles defecan una vez al día y no requieren baños frecuentes.
  • Variedad de especies: Existen miles de especies de reptiles con diferentes tamaños, colores, comportamientos y necesidades. Puedes encontrar un reptil que se adapte perfectamente a tu estilo de vida y personalidad.
  • Animales tranquilos: Los reptiles son animales tranquilos que no suelen ser muy interactivos. Esto puede ser una ventaja si buscas una mascota que no demande mucha atención.
  • Longevidad: Algunos reptiles pueden vivir muchos años, incluso décadas. Esto significa que puedes disfrutar de su compañía durante un largo periodo de tiempo.

Desventajas de tener un reptil como mascota

  • Requieren cuidados específicos: Cada especie de reptil tiene necesidades de cuidado específicas que debes conocer y satisfacer para mantener a tu mascota sana. Esto incluye proporcionar un hábitat adecuado, controlar la temperatura y la humedad, alimentarlos con una dieta correcta y llevarlos al veterinario cuando sea necesario.
  • No son animales cariñosos: Los reptiles no son animales que se acurruquen contigo ni te den besos. Si buscas una mascota cariñosa y afectiva, un reptil no es la mejor opción para ti.
  • Pueden ser agresivos: Algunas especies de reptiles pueden ser agresivas, especialmente si no se manipulan correctamente. Es importante investigar bien la especie que te interesa antes de adquirirla para asegurarte de que no representa un peligro para ti o para otras personas.
  • Pueden portar enfermedades: Algunos reptiles pueden portar enfermedades que pueden transmitirse a los humanos. Es importante tomar las precauciones necesarias para evitar el contagio, como lavarte las manos después de manipular a tu mascota y evitar el contacto con su saliva o excrementos.
  • Costos: Los reptiles pueden ser costosos de mantener. El costo del hábitat, la comida, los suministros y la atención veterinaria puede ser considerable.

Los reptiles pueden ser buenos animales de compañía para algunas personas, pero no son para todos. Es importante que investigues bien la especie que te interesa antes de adquirirla para asegurarte de que puedes proporcionarle los cuidados que necesita y que estás preparado para los desafíos que implica tener un reptil como mascota.

Si decides adoptar un reptil, asegúrate de hacerlo de un criador o refugio de reptiles de confianza.También es importante consultar con un veterinario especializado en reptiles para que te asesore sobre los cuidados específicos de tu mascota.

Cuidados generales para los reptiles mascota

Los reptiles son animales fascinantes y diversos, pero requieren cuidados específicos para mantenerse sanos y felices. A continuación, te presentamos también algunos cuidados generales que debes tener en cuenta si estás pensando en tener un reptil como mascota:

Terrario

  • Tamaño adecuado: El terrario debe ser lo suficientemente grande como para que tu reptil pueda moverse libremente y realizar sus comportamientos naturales.
  • Temperatura y humedad: Debes controlar la temperatura y la humedad del terrario para crear un ambiente adecuado para la especie de reptil que tengas.
  • Sustrato: El sustrato debe ser adecuado para la especie de reptil que tengas y debe mantenerse limpio y seco.
  • Escondites: Tu reptil necesita escondites donde pueda sentirse seguro y refugiarse del estrés.
  • Iluminación: Algunas especies de reptiles necesitan iluminación especial para sintetizar vitamina D3.

Alimentación

  • Dieta adecuada: La dieta de tu reptil debe ser adecuada para su especie y debe proporcionarle todos los nutrientes que necesita para mantenerse sano.
  • Agua fresca: Tu reptil siempre debe tener acceso a agua fresca y limpia.
  • Suplementos: Es posible que tu reptil necesite suplementos vitamínicos o minerales en su dieta. Consulta con tu veterinario para determinar si tu reptil necesita suplementos.

Limpieza

  • Limpieza regular: Debes limpiar el terrario de tu reptil regularmente para eliminar la suciedad y los excrementos.
  • Desinfección: Desinfecta el terrario de tu reptil al menos una vez al mes para prevenir enfermedades.

Manejo

  • Manipulación cuidadosa: Manipula a tu reptil con cuidado para evitar estresarlo o lesionarlo.
  • Lavado de manos: Lávate las manos siempre antes y después de manipular a tu reptil.

Visitas al veterinario

Es importante recordar que cada especie de reptil tiene necesidades específicas de cuidado. Por este motivo, es fundamental tenerlo en control con un veterinario especialista en este tipo de mascotas. Si esto es justo lo que estás buscando, te recomendamos ponerte en contacto con Clínica Veterinaria Guadarrama.

Cuidado de mascotas: consejos y recomendaciones para el día a día

Cuidado de mascotas: consejos y recomendaciones para el día a día

Cuando tienes a tu cargo a un animal en el seno del hogar es muy importante prestar especial atención al cuidado de mascotas. Dependiendo del animal y la raza que sea, este cuidado puede sufrir variaciones.

De forma general, en Clínica Veterinaria Guadarrama te ofrecemos en el siguiente post una serie de consejos y recomendaciones para el cuidado de mascotas. Ayuda a mejorar el día a día de tu compañero de hogar para garantizar el mejor estado.

A todo esto, una parte fundamental del proceso es la proactividad del dueño en el cuidado de la mascota. Lo primero que tienes que pensar es qué estas dispuesto a hacer como responsable de un animal en tu hogar. Recuerda que tendrás que brindar parte de tu tiempo libre a la nueva mascota, ser paciente y preservante. Asimismo, saber actuar con firmeza frente al posible comportamiento que pueda llegar a tener.

Proporciona una correcta alimentación

La alimentación es un aspecto fundamental en el cuidado de mascotas. Es importante mantener una dieta equilibrada para tu animal de compañía. La alimentación tiene que satisfacer las necesidades energéticas del animal, así como proporcionar los nutrientes adecuados para el día a día.

En perros y gatos, los animales de compañía más comunes, es frecuente que se consuma alimento seco, adaptado a cada etapa de crecimiento en la que se encuentre y respondiendo a cada necesidad concreta. No está recomendado ofrecer al animal alimentos crudos, ya que estos son más propensos a transmitir enfermedades parasitarias.

Una dieta equilibrada es una forma de controlar la obesidad en los animales. Combinado con una correcta actividad física, es la forma de velar por el correcto funcionamiento del organismo de nuestra mascota.

Mantener una higiene regular

Al igual que las personas, las mascotas pueden sufrir las consecuencias de no mantener una higiene regular. Los expertos veterinarios no tienen un consenso en la frecuencia relativa que se tienen que realizar los baños. Por lo general, tiene que ser una vez al mes. Otros autores señalan que se tiene que realizar cuando se considere necesario, por ejemplo, cuando se observa que el pelaje está sucio.

El cepillado es una de las mejores maneras de mantener la higiene y el cuidado de tu mascota sin alterar la piel. Asimismo, el cuidado regular y limpieza de los oídos y patas con productos especiales para casa especie. Depende de si es un gato o un perro, hay diferentes formas de abordar.

Además, desde la Clínica Veterinaria Guadarrama recomendamos firmemente la limpieza dental de las mascotas. El cuidado de la higiene dental es muy importante, al igual que en las personas. Los animales pueden sufrir diferentes enfermedades si no hay una correcta limpieza regular.

El hábito de limpiar los dientes de las mascotas evita casos como el mal aliento, al mismo tiempo que previene otras enfermedades de encías. Un consejo es proporcionar a tus macotas golosinas o juguetes dentales que ayudan a mejorar, de forma preventiva, el cuidado dental de los animales.

La educación en el cuidado de mascotas

Los perros son animales de compañía sociales y jerárquicos. Esto quiere decir que desde cachorros tienen que conocer y asumir el puesto que tienen en la familia. También fuera de ella.

Como animales, tienen un periodo de adaptación y desarrollo de la conducta durante el cual el cachorro tiene que asimilar lo que ocurre en su entorno. La educación del animal permite que pueda socializar mejor con otros animales, tanto de su especie como de otras. La habituación y el adiestramiento les hace capaces de enfrentarse a diferentes estímulos ambientales.

El dueño tiene que habituar al animal a unas normas de convivencia básicas mediante el adiestramiento. Para ello hay que concienciar a la mascota diciendo su nombre antes de darle una orden con una frase corta. Hay que trabajar con refuerzos positivos, es decir, premiar el buen comportamiento del animal cuando se le pide una acción concreta. De esta manera, el animal asimila mejor el comportamiento correcto que debe tener para obtener su recompensa.

Al mismo tiempo, el adiestramiento permite corregir malos hábitos o hábitos indeseables como la mordida.

Visitas regulares al veterinario

Por lo general, la mayoría de los animales de compañía, como los perros y los gatos, necesitan vacunarse y desparasitarse. El profesional veterinario es el encargado de establecer un calendario de vacunaciones para saber las dosis anuales que necesita el animal. Además, hay que tener en cuenta que estas necesidades cambian dependiendo de la especie.

Es importante que si se detecta un comportamiento inusual en el animal se acuda a un experto veterinario. Si detecta que su mascota come mal o tiene una actitud decaída, acuda al veterinario.

Si quieres más información sobre el cuidado de mascotas no dudes en contactar con nosotros. Desde la Clínica Veterinaria Guadarrama estamos encantados de atenderte para ofrecerte lo mejor a nivel profesional.

Cuidados para tu perro durante el invierno

Cuidados para tu perro durante el invierno

Con la llegada del invierno, las temperaturas bajan de forma brusca, por ello es muy importante que mantengas a tu mascota protegida del frío para evitar posibles problemas en su salud.

Desde nuestra Clínica Veterinaria Guadarrama queremos ayudarte a minimizar el riesgo de que tu mascota se vea afectada por el frío, y hemos dedicado este post para darte una serie de recomendaciones sobre los cuidados de tu perro durante el invierno.

Con el invierno y el brusco cambio de temperaturas, tu mascota puede quedar desprotegida ante el frío si no tienes en cuenta una serie de cuidados recomendados para esta época del año.

Aunque todas las mascotas pueden ver afectada su salud, hay que prestar especial atención a los perros que presentan una mayor vulnerabilidad durante estas fechas, como los cachorros, perros de edades avanzadas o con poco pelaje, o aquellos que tienden a sufrir enfermedades respiratorias.

Controla la alimentación de tu mascota

La alimentación de tu mascota es uno de los puntos claves para que esté protegida de las enfermedades en invierno, puesto que una adecuada alimentación estimulará su sistema inmunitario y, con ello, reducirá las posibilidades de padecer ciertas enfermedades.

Es recomendable que, durante los meses de invierno, aumentes ligeramente la cantidad de comida, puesto que ingerir mayor cantidad de alimento ayudará a tu perro a mantener el calor frente a las bajas temperaturas.

A pesar de ello, es muy importante seguir controlando la dieta de tu mascota, sin exceder las cantidades de comida, y sobre todo, que realice ejercicio para procurar que la variación en las cantidades de comida no afecte a su salud y ocasione problemas de sobrepeso.

Además, también es muy importante que revises a diario su cuenco de agua, para comprobar que está bebiendo y no se ha congelado.

Paseos más cortos en invierno

Las salidas y paseos de tu mascota, va a ser otro de los factores que vas a tener que controlar durante los meses de invierno. Es muy importante que no pase mucho tiempo en el exterior, para que pueda conservar su temperatura corporal.

Para lograrlo, es recomendable reducir la duración de las salidas al exterior, o programar los paseos durante las horas del día con mayores temperaturas, para evitar que el cambio sea tan brusco.

A su vez, debes tener en cuenta que, en algunas ocasiones después de los paseos, nuestras mascotas regresan a casa mojadas o con el pelo húmedo. Por ello es fundamental que durante estos meses prestes especial atención al pelo de tu mascota al volver de la calle y lo seques cuando sea necesario. Con ello conseguirás evitar que tu mascota sufra cualquier tipo de enfermedad respiratoria causada por el frío.

Evita los cambios bruscos de temperaturas

Es fundamental evitar que nuestra mascota sufra cambios bruscos de temperaturas tanto a la hora de salir a la calle como al regresar de los paseos, ya que un cambio brusco podría provocar que enferme.

Pero ¿que puedes hacer para evitarlo? A pesar de que es inevitable que tu mascota note el contraste de las bajas temperaturas al salir a la calle, desde Clínica Veterinaria Guadarrama te recomendamos que apagues la calefacción unos 10-15 minutos antes de sacar a tu perro de paseo. Con ello conseguirás que no sufra tanto el cambio de temperatura.

Además, debes tener en cuenta que tanto el exceso de humedad como las altas temperaturas del hogar a causa de la calefacción, pueden provocar a tu mascota enfermedades como la dermatitis.

Enfermedades comunes en perros durante el invierno

Durante el invierno, nuestras mascotas tienden a sufrir enfermedades relacionadas con la infección en las vías respiratorias, y causadas en la mayoría de las ocasiones, por el brusco cambio de temperaturas.

Desde nuestra clínica veterinaria te contamos algunas de las enfermedades más comunes en perros durante estos meses de frío.

Fringitis

La faringitis es una de las patologías más comunes en los perros durante los meses de invierno. Se trata de una infección leve normalmente causada por las bajas temperaturas del invierno, que requiere de atención y tratamiento veterinario.

Esta enfermedad puede provocar a tu mascota dolor, irritación e inflamación en la garganta. Además, podrás apreciar en ella síntomas como tos, fiebre y falta de apetito.

Bronquitis

Este tipo de patología también es causada por una infección en las vías respiratorias, concretamente en los bronquios, y suele causar una tos persistente, dificultad para respirar y fiebre.

Es muy importante que, si notas algunos de estos síntomas en tu mascota, acudas a un especialista en salud canina que estudie su caso y le asigne el mejor tratamiento según sus características.

Traqueobronquitis infecciosa

La traqueobronquitis infecciosa es otra de las enfermedades más comunes que sufren los perros durante los meses de invierno. Se trata de una patología que desarrolla inflamación en las vías respiratorias altas, y que suele estar causada por bacterias o virus.

Algunos de sus síntomas más comunes son la secreción nasal, tos, falta de apetito, estornudos, fiebre y vómitos, entre otros.

 

En la Clínica Veterinaria Guadarrama llevamos más de 35 años cuidando la salud de vuestras mascotas. Nuestro equipo está en constante formación y disponen de los conocimientos y medios técnicos para atender y ofrecer las mejores soluciones para la salud de tu mascota. Ponte en contacto con nosotros para más información

La mejor alimentación para gatos, según su edad

Los gatos son animales carnívoros

En 2021 se estimó que hay un total de 113.991 gatos registrados en Madrid capital. No cabe duda de que se trata de una de las mascotas preferidas de los madrileños, que casualmente reciben el apelativo de “gatos”.

Hoy tratamos de primera mano la importancia y los detalles que hay que revisar a la hora de comprar comida para nuestros amigos felinos.

Es necesario recordar que en origen los gatos eran animales carnívoros, que se alimentaban principalmente de lo que conseguían cazar. Hoy en día, este proceso de caza se ha suprimido y se ha cambiado por el comedero y el bebedero.

Debido a su origen carnívoro, los gatos hoy en día siguen manteniendo una predominancia carnívora, así como el instinto de caza.
La alimentación de los gatos debe cambiar a medida que van creciendo, ya que su organismo requiere de unas propiedades u otras que permiten un correcto desarrollo del animal para crecer con salud.

Actualmente, las marcas más conocidas a la hora de vender alimentos para gatos concentran una gran cantidad de proteína animal, debido a que el aparato digestivo de los gatos está adaptado a una dieta carnívora y necesitan proteínas para reparar los huesos, tejidos como los músculos, la piel y los órganos.

También juega un papel determinante en el mantenimiento del sistema inmunológico.

Propiedades que debe tener el alimento para gatos

Principalmente proteínas de origen animal ya sea carne o pescado. En un rango del 26% al 40%.

Esto se debe a que las proteínas no se acumulan como las grasas en el cuerpo para su posterior aprovechamiento. Por eso, es importante que las ingieran cada día para mantener el organismo sano.

Un buen alimento para felinos debe tener un porcentaje de grasas entre el 15% y el 20%. Normalmente debería tener más proporción de Omega 6 que de Omega 3.

En el caso de que el gato tenga problemas de estreñimiento es recomendable que el alimento tenga algo de fibra presente. Si el gato no tiene este problema, es mejor evitar la fibra porque puede provocar que no se nutra correctamente.

El alimento debe contar con minerales esenciales como el calcio, fósforo y el magnesio.

 

Alimentación según edad

Cachorro: de 0 a 6 meses.

Desde el momento en el que nace hasta las primeras 8 o 10 semanas de vida es importante que el gato se alimente de la leche materna. Este alimento cuenta con todas las propiedades que el minino va a necesitar para crecer sano y fuerte. También existe la opción de alimentarlo con biberón si por alguna razón no puede ser alimentado por la madre.

Sobre la 4ª semana se le puede dar un alimento húmedo.

A las 6 semanas más o menos, le empiezan a crecer los dientes, por lo que es el momento ideal para empezar a darle algo de comida sólida (mejor si se humedece para que sea más fácil ingerirla) junto a la alimentación regular de la madre.

Así hasta la décima semana, cuando se ha de producir el destete y ya debe alimentarse de comida sólida.

 

A partir de los 2 meses

Se recomienda un pienso especial para gatos de esta edad con alto contenido en proteínas y antioxidantes. El tamaño del grano debe ser pequeño debido a que los dientes aún no se encuentran bien desarrollados.

Gatos Jóvenes (de 6 meses a los 3 años):

Los gatos jóvenes pueden tener una alimentación variada, pero debe tener en cuenta que la comida principal es el pienso adecuado a su edad.

Cabe señalar que elegir la mejor comida para los gatos debe tener en cuenta si ha tenido algún tipo de enfermedad, dónde pasa la mayor parte del tiempo y demás.

Cuando se trata de gatos domésticos deberían alimentarse de comida especial que reduzca las bolas de pelo y que mantenga unos niveles de calorías bajos ya que no hará tanto ejercicio en casa. De este modo, se controla el peso.

Es importante recudir la cantidad de grasas que ingiere debido a que pueden tener complicaciones renales.

Adultos (de 3 a 6 años):

En este punto es posible que el gato haya sido esterilizado, por lo que es importante que la comida tenga en cuenta las necesidades del animal.

Mayores (de 11 a 14 años):

A estas edades es importante que un veterinario o un especialista le realice un análisis para comprobar las necesidades del gato, ya que debería seguir una dieta especial.

Consideraciones a tener en cuenta

Los gatos son animales de costumbres fijas. Cuanto antes se le enseñe cómo quieres alimentarlo, antes lo asumirá. Hay que tener en cuenta que los gatos pueden dejar de comer sencillamente porque noten un cambio en la comida regular, ya sea por el olor o las texturas. Son muy exquisitos, y es probable que, si cambias de alimentos, no quiera comerlos.

Si esto último se repite varias veces, es mejor llevarlo a una revisión, no vaya a ser que sea por un tema de salud.

Por otro lado, si tu gato ha aumentado mucho su volumen corporal, puede que padezca de obesidad, algo muy común en gatos domésticos.

Por eso mismo, es necesario revisar la alimentación que está recibiendo, ya que puede provocar graves problemas de salud para el animal y puede afectar drásticamente a su comportamiento adoptando una vida más sedentaria. Es importante que la pérdida de peso se haga lentamente para proteger la salud del gato.

Si crees que tu amigo felino tiene algún tipo de problema con la alimentación, o tienes dudas, puedes contactar con nosotros a través del siguiente formulario de contacto.

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